Qué hacer y qué no hacer en Roma

que hacer en roma

Qué hacer y qué no hacer en Roma

Este es un post invitado de Angelina, de Monumentos de Roma.

Angelina junto con su pareja Patrick son unos apasionados de Roma que tras visitarla por no una, ni dos si no por ni mas ni menos que 7 veces en diferentes momentos de su vida, sola, con su pareja y más tarde con sus hijos ha descubierto muy diferentes facetas de la misma ciudad.Por eso, porque le fascina todo lo que esta ciudad llena de historia ofrece, ha creado su blog entorno a ella y donde escriben sobre todo lo que puedes visitar y hacer de la ciudad eterna.

Pero os dejo con Angelina para que transmita esos aprendizajes que tantas visitas a la ciudad le han aportado.


Roma es una ciudad hermosísima que merece ser visitada al menos dos veces en la vida. Para mi esposo y yo, quienes hemos tenido la gran fortuna de visitarla en más de dos ocasiones (¡siete veces hasta ahora!), nos parece que la capital italiana funciona como una especie de videojuego: si lo hacemos bien, obtenemos recompensas y si lo hacemos mal, pues ¡consecuencias inmediatas! Aunque con la diversión ante todo, es necesario tener cuidado.


La razón por la que Roma conlleva riesgos “equilibrados” es por su naturaleza: después de todo, es un destino turístico popular (muy popular). Aunque no es algo que las agencias de viaje te mencionen, muchas de las ciudades más visitadas del mundo como Londres, Paris, Barcelona, Amsterdam, Roma, etc. incorporan muchas trampitas para los turistas.

Y para evitarlas, siempre es mejor hablar con alguien que haya ido y/o leerlo, para que tengas una opinión franca del lugar.


Dicho esto, podemos decir que los romanos en su inmensa mayoría son personas muy cálidas, divertidas y bastante serviciales, pero como en todas partes, hay excepciones. Lo mismo sucede con la ciudad: es un organismo sumamente amigable en general, pero existen varios lifehacks para disfrutarla en plenitud.
En mis viajes, los cuales por cierto tuve la oportunidad de disfrutar en varias presentaciones (soltera, casada y siendo mamá), recopilé una serie de datos importantes para luego considerar ciertos consejitos. Después de nuestro tercer viaje, todo fue más fácil porque ya conocíamos la “movida”.

Lo que conocemos de Roma (grosso modo)

Roma es visitada por seis millones de habitantes. ¡Esto es demasiada gente!


Muchas, muchas colas y multitudes. La cantidad masiva de gente hace que las colas sean largas en todos los monumentos y atracciones.

Roma tiene un clima sumamente agradable, lo que la hace aún más apropiada para disfrutar prácticamente cualquier estación del año.

No es una ciudad económica. No es necesario llevar tantos euros para tener unas buenas vacaciones, pero en mi experiencia, te cuento que tampoco es bueno ir tan corto.

Hay muchísimo tráfico. El tráfico es probablemente el elemento más negativo de la ciudad.

¡Hay tanto que ver y visitar! Roma es la ciudad eterna, no solo por su permanencia a través del tiempo, sino porque visitarla por completo es bastante difícil.

Cualquiera puede ir. Lo mejor de Roma es que tiene algo para todos: niños, ancianos, adultos, perros, gatos… Todos pueden disfrutar muchísimo.

Todo está cerca de todo. Muchos de los monumentos y de las atracciones importantes están cerquita, en el casco histórico de la capital. El Vaticano queda a un par de estaciones de metro, ¡imagínate!


Hoy me he dispuesto a hacer una pequeña lista de tips para ayudarte en la planificación de tu próximo viaje a la hermosa capital italiana.

¿Qué hacer y qué no hacer en Roma?

En cuanto al alojamiento:

Reserva el hotel o la pasada con al menos tres meses de anticipación. La mayoría de esas seis millones de personas se encontrarán en la misma prerrogativa que tú: ¿dónde me quedo? Para ganarle al reloj y a las posibilidades, asegúrate de reservar el hotel con al menos tres meses de anticipación. Te aconsejo que una vez que hayas reservado, le pidas al encargado más información y más fotos de la posada u hotel, para cerciorarnos de haber hecho la mejor elección.

Desayuna en el hotel. Para ahorrar dinero en comidas y para cargar energías para largos días recorriendo la ciudad, es preferible que desayunes en el hotel (con más razón si ofrece desayuno gratuito).

No intentes pasar mascotas sin confirmar con la recepción. ¡Uy, malísima idea! Si cargamos a nuestra mascota con nosotros, lo mejor que podemos hacer es avisarle al personal y este nos dirá si acepta mascota o no. En todo caso, no te preocupes: muchas posadas en Roma están preparadas para recibir a nuestros amigos peludos, así que no hay necesidad de arriesgarnos.

En cuanto al dinero:

Preferiblemente usa efectivo. Es recomendable que lleves y mantengas una cantidad razonable de billetes, en lugar de contar con tu tarjeta de crédito o débito, o bien con los cheques. Esto se debe a que muchos de los negocios preferirán el efectivo.

No utilices un cajero automático si el banco está cerrado. Aunque solo lo vimos suceder una vez, es posible que una tarjeta se quede atascada en un cajero automático al intentar sacar efectivo. Si esto sucede en horario bancario, no hay problema, ¿cierto? El personal viene y la saca de la máquina. ¡Lo que no queremos es que nuestra tarjeta se quede atascada mientras el banco está cerrado!

Pregunta el precio de TODO, aunque parezca gratis. Muchos timos en Roma consisten en hacer creerle a la persona que algo es gratuito, para luego “clavarle” un precio. Para evitar esto en los restaurantes, en las tiendas, en los museos, etc., siempre pregunta el precio: Quanto costa questo?

Cambia tus billetes en oficinas acreditadas. Evita hacerlo en el aeropuerto o en las máquinas, ya que posiblemente te cobren una comisión (10% por lo general). Buscamos ahorrar en lo posible, así que a menos que estés muy urgido(a), busca una de las oficinas.

En cuanto al transporte:

Camina lo más que puedas. ¡Ármate con unas tenis! En Roma vale la pena caminar, ya que la ciudad es sumamente hermosa y además, todo está cerquita. Encima de todo, ya ves que el tráfico es verdaderamente caótico y no vale la pena perder tiempo en un embotellamiento. Cuando nosotros vamos, solo cogemos taxi cuando vamos a visitar los parques acuáticos, que sí se encuentran un poco lejos de la ciudad.

Usa el metro (subterráneo). El metro de Roma te lleva a donde quieras, incluso a El Vaticano. Es rápido y solo se llena durante las horas pico. Puedes hacerte de un billete sencillo (un solo viaje) de 1,5 euros. Pero si planeas moverte en metro durante todo el día, un billete diario (BIG) de 6 euros te hará un gran favor. Este billete te permite viajar todo lo que quieras hasta la medianoche.


Hay varias tarifas disponibles: billetes con una duración de una semana, de tres días, de un mes y así. Es cuestión de ver lo más conveniente para ti.

No aceptes tarifas fijas de los taxis. Las tarifas fijas siempre serán más altas de lo que en realidad cuesta el recorrido, por lo que es mejor que te montes en taxis que usen taxímetro.

No te recomiendo rentar un auto. Rentar un vehículo es una decisión de la que te arrepentirás al día siguiente de haber llegado a la ciudad. Como te dije, el tráfico es horrible y se pierde mucho tiempo preciado en un embotellamiento, añadiéndole el hecho de que serías responsable de un auto ajeno. ¡No, gracias!

Cuidado con los carteristas. En las horas picos, el metro suele estar muy lleno tanto de turistas como de romanos. Por lo tanto, son momentos perfectos para que los carteristas actúen. Asegúrate de sujetar tu bolso muy bien y de mantener tus pertenencias aseguradas.

En cuanto a las comidas y los restaurantes:

No comas en los restaurantes, o al menos no siempre. Comer en Roma generalmente es costoso, mucho más si comes cerca de los monumentos o atracciones. Lo que yo siempre hago es ordenar para llevar, y como en un parque o en una plaza, que es igual de auténtico. Te ahorras así el costoso servicio de mesa.


Compra en tiendas de alimentación. Si vas un poco corto de dinero, puedes comprar en tiendas de alimentación y solucionar uno que otro almuerzo y/o cena. Te sale muy barato hacerlo de esta forma. Por cierto, lleva tu propia bolsa ya que los hipermercados y tiendas no las dan gratuitamente.

Aléjate de los monumentos. Es muy lindo comer cerca de la Fuente de Trevi, pero también puede resultar más costoso que comer unas calles más abajo. Mi recomendación es disfrutar de la fuente, pero no mientras almorzamos ya que lo restaurantes allí son sumamente caros.


Pide agua de grifo. Como en otros países de Europa, el agua mineral puede resultar significativamente más cara que la de grifo. En Roma, el agua de grifo y de fuente es bastante saludable, por lo que no se corre ningún riesgo. Además, es barata. Cuando estés en el restaurante, asegúrate de que el agua que te sirvan sea de grifo.

En cuanto a las visitas a los monumentos y atracciones

Carga una bufanda o suéter aparte. Durante el verano, Roma es muy calurosa y no nos provoca ponernos nada encima. Sin embargo, si vamos a ir a El Vaticano o a las iglesias dentro de Roma, necesitaremos expresamente cubrirnos las piernas y/o los brazos. Carga algo que pueda cubrirte en caso de que vayas a estos lugares. ¡Evita un mal rato!

No te saques fotos con los gladiadores en la calle, sin preguntar el precio. Sí, estas personas vestidas de gladiadores van a cobrarte por esa fotografía. Si realmente quieres tener una en tu álbum de recuerdos, asegúrate de que el precio no sea exagerado.


Compra los boletos que puedas por internet. Muchos monumentos de Roma tienen una modalidad de compra de boletos por internet. El Coliseo y los Museos de El Vaticano, por ejemplo, tienen esta opción. Todo lo que puedas comprar por internet, cómpralo, ya que te ahorrarás muchísimas colas y lo más importante: no te tendrás que levantar tan temprano para visitar estos sitios.

Compra el boleto en el Foro para El Coliseo, el mismo foro y el Monte Palatino, si no te da chance de hacerlo por Internet. Dirígete a la taquilla del Foro Romano para evitarte las colas posteriores.

Compra las entradas con antelación para entrar a la Galería de Villa Borghese o al Bioparco. Ambos lugares tienen entradas limitadas, por lo que debes asegurarte un cupo.


No firmes el “libro de visitas” de El Panteón si no te interesa dejar una donación. En realidad, el libro que firmas es solo para comprometerte a donar algo de dinero.
No puedes comer ni beber nada en los monumentos históricos ni en las iglesias. Está prohibido en la mayoría de los lugares.
Apaga el celular dentro de las iglesias. Es de muy mala educación que un teléfono suene una vez adentro. Asimismo, mantén voz baja durante el recorrido o la ceremonia.
Planifica tu itinerario. Una forma fácil de planificar un itinerario es teniendo en cuenta la dirección de los lugares. Por ejemplo, la mayoría de las atracciones están en el centro, por lo que podrás recorrer varios en un solo día si permaneces en el área. Te recomiendo que dejes un día para visitar lo más que puedas en El Vaticano.
No llegues ni programes nada que “choque” con el 1ero de Mayo, ya que la mayoría del transporte y la mayoría de los monumentos estará cerrada.

En cuanto a la gente y las costumbres.

Sé educado(a). Sé que lo eres, ¡pero vamos! Los italianos son muy educados y tratan a los demás como los tratan a ellos. Son personas que dan los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches sin chistar.
Refiérete a ellos como señor o señora si no los conoces, ya que esto demuestra respeto. A menos, por supuesto, que te pidan no hacerlo.
Pregunta los precios y acerca de los donativos con cuidado, ya que si no pagas o donas lo suficiente, podrías tener un problemilla. Y créeme, no quieres ver a un romano molesto, ¿eh? Otra cosa, es que no firmes ningún papel a alguien aleatoriamente: podría tratarse también de una estafa.

En general:

Lleva un mapa a todos lados. La ciudad tiene muchísimas callecitas y atajos que fácilmente nos pueden confundir.
Carga una botella de agua contigo. Especialmente durante el verano.
Siéntete libre de rellenarla en las fuentes. Es completamente sano llenar las botellas de agua con las fuentes esparcidas por Roma.
Llévate tus documentos de identidad a todas partes. Nunca se sabe, ¿no?

Espero que esta listilla de consejos te sirva al momento de ir a Roma. ¿Qué te ha parecido más útil? ¿Qué aportarías tú a nuestros tips?

Angelina
angelina@monumentosderoma.es
Sin comentarios

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies